febrero 1, 2023

Cuando me refiero a ¿Cómo aplica la Auditoría de Fraudes dentro de una Auditoría Financiera?, estoy hablando a la capacidad del Auditor en profundizar y dar énfasis a temas de Riesgos de Fraude por sobre la materialidad y razonabilidad de los Estados Financieros. Es por ello que he querido redactar este pequeño artículo, demostrando las falencias, necesidades y ventajas como valor agregado a la hora de cumplir con un encargo como Auditor. Lo primero que tratare tiene relación con las limitaciones existentes, desde mi punto de vista, en una Auditoria Financiera tradicional, que no va más allá de lo evidente. ¿A qué me refiero con esto?, por ejemplo:

La Materialidad: Que según las normas internacionales de Contabilidad hacen referencia a la materialidad contable a través de la formulación del principio de importancia relativa, en el que se recoge: “se admitirá́ la no aplicación estricta de algunos de los principios y criterios contables cuando la importancia relativa, en términos cuantitativos o cualitativos de la variación que tal hecho produzca, sea escasamente significativa y, en consecuencia, no altere la expresión de la imagen fiel”. Es decir, las partidas contables formuladas que demuestren ser más significativas en razón a ingresos o activos o ventas, etc.., lo que daría las pautas contables a revisar, y que aplicarían tanto para Auditoria Financiera, Control Interno, SOX, etc…

La Razonabilidad: Indica que los estados financieros de las empresas deben prepararse y presentarse de acuerdo con las políticas contables establecidas, para que demuestren una realidad justa en la presentación de la situación financiera, los resultados de las operaciones y los flujos de efectivo de la empresa.

Si nos damos cuenta la Materialidad, solo es una población formulada sobre un universo en las partidas y hechos económicos de una organización, y que además pasan por un proceso de muestreo aleatorio (por software o manual) para determinar las operaciones y/o transacciones a revisar y evidenciar su Razonabilidad.

De acuerdo a lo descrito, ¿esta metodología cubre la totalidad o por lo menos un 90% de las operaciones para demostrar realidad y fiabilidad de los hechos económicos de la organización?

Por esto mismo y por las necesidades existentes en los mercados, viene surgiendo con fuerza conceptos instaurados por los estándares internacionales de Auditoria o más conocidas como Normas Internacionales de Auditoria. De esto haremos un alcance, para demostrar la importancia de incorporar competencias o profesionales “expertos” como apoyo para dar una opinión final sobre la Auditoria de Estados Financieros.

  1. Escepticismo Profesional, que es una actitud que implica una mente inquisitiva, una especial atención a las circunstancias que puedan ser indicativas de posibles incorrecciones, debidas a errores o fraudes, y una valoración crítica de la evidencia de auditoría.[1]

El auditor planificará y ejecutará la auditoría con escepticismo profesional reconociendo que pueden darse circunstancias que supongan que los estados financieros contengan incorrecciones materiales.[2]

El escepticismo profesional es una conducta que incluye la capacidad de evaluar críticamente la idoneidad y suficiencia de la evidencia de auditoría que comprende tanto la información que sustenta y corrobora las aseveraciones hechas por la Administración, así como aquella información que las contradiga. También, incluye la habilidad de identificar y responder ante indicaciones de incorrección material, de sacar conclusiones apropiadas a partir de los datos recolectados y de ejercer con responsabilidad profesional en todo momento.

El escepticismo profesional es una conducta que incluye la capacidad de evaluar críticamente la idoneidad y suficiencia de la evidencia de auditoría que comprende tanto la información que sustenta y corrobora las aseveraciones hechas por la Administración, así como aquella información que las contradiga. También, incluye la habilidad de identificar y responder ante indicaciones de incorrección material, de sacar conclusiones apropiadas a partir de los datos recolectados y de ejercer con responsabilidad profesional en todo momento.

  1. Responsabilidades del auditor en la auditoría de estados Financieros con respecto al Fraude[3], con respecto a la responsabilidad del Auditor se establece:
  2. El auditor que realiza una auditoría de conformidad con las NIA es responsable de la obtención de una seguridad razonable de que los estados financieros considerados en su conjunto están libres de incorrecciones materiales debidas a fraude o error. Debido a las limitaciones inherentes a una auditoría, existe un riesgo inevitable de que puedan no detectarse algunas incorrecciones materiales en los estados financieros, incluso aunque la auditoría se haya planificado y ejecutado adecuadamente de conformidad con las NIA.[4]
  3. Como se indica en la NIA 200[5], los posibles efectos de las limitaciones inherentes son especialmente significativos en el caso de incorrecciones debidas a fraude. El riesgo de no detectar incorrecciones materiales debidas a fraude es mayor que el riesgo de no detectar las que se deben a error. Esto se debe a que el fraude puede conllevar planes sofisticados y cuidadosamente organizados para su ocultación, tales como la falsificación, la omisión deliberada del registro de transacciones o la realización al auditor de manifestaciones intencionadamente erróneas. Dichos intentos de ocultación pueden ser aún más difíciles de detectar cuando van acompañados de colusión. La colusión puede inducir al auditor a considerar que la evidencia de auditoría es convincente, cuando, en realidad, es falsa. La capacidad del auditor para detectar un fraude depende de factores tales como la pericia del que lo comete, la frecuencia y el alcance de la manipulación, el grado de colusión, la dimensión relativa de las cantidades individuales manipuladas y el rango jerárquico de las personas implicadas. Si bien el auditor puede ser capaz de identificar la existencia de oportunidades potenciales de cometer un fraude, puede resultarle difícil determinar si las incorrecciones en aspectos en los que resulta necesario ejercer el juicio, tales como las estimaciones contables, se deben a fraude o error.
  4. Por otra parte, el riesgo de que el auditor no detecte una incorrección material debida a fraude cometido por la dirección es mayor que en el caso de fraude cometido por empleados, porque la dirección normalmente ocupa una posición que le permite, directa o indirectamente, manipular los registros contables, proporcionar información financiera fraudulenta o eludir los procedimientos de control diseñados para prevenir que otros empleados cometan fraudes de ese tipo.
  5. En el proceso de obtención de una seguridad razonable, el auditor es responsable de mantener una actitud de escepticismo profesional durante toda la auditoría, teniendo en cuenta la posibilidad de que la dirección eluda los controles y reconociendo el hecho de que los procedimientos de auditoría que son eficaces para la detección de errores pueden no serlo para la detección del fraude. Los requerimientos de la presente NIA se han diseñado para facilitar al auditor la identificación y valoración de los riesgos de incorrección material debida a fraude, así como el diseño de procedimientos destinados a detectar dicha incorrección.
  6. Evaluación de factores de riesgo de fraude:
  7. El auditor evaluará si la información obtenida mediante otros procedimientos de valoración del riesgo y actividades relacionadas indica la presencia de uno o varios factores de riesgo de fraude. Si bien los factores de riesgo de fraude no indican necesariamente su existencia, a menudo han estado presentes en circunstancias en las que se han producido fraudes y, por tanto, pueden ser indicativos de riesgos de incorrección material debida a fraude.[6]
  8. De conformidad con la NIA 315, el auditor identificará y evaluará los riesgos de incorrección material debida a fraude en los estados financieros, y en las afirmaciones relativas a tipos de transacciones, saldos contables o información a revelar.[7]
  9. Para la identificación y valoración de los riesgos de incorrección material debida a fraude, el auditor, basándose en la presunción de que existen riesgos de fraude en el reconocimiento de ingresos, evaluará qué tipos de ingresos, de transacciones generadoras de ingresos o de afirmaciones dan lugar a tales riesgos. El apartado 47 especifica la documentación que se requiere cuando el auditor concluye que la presunción no es aplicable en las circunstancias del encargo y que, por tanto, no ha identificado el reconocimiento de ingresos como un riesgo de incorrección material debida a fraude.[8]
  10. El auditor tratará los riesgos valorados de incorrección material debida a fraude como riesgos significativos y, en consecuencia, en la medida en que aún no se haya hecho, el auditor obtendrá conocimiento de los correspondientes controles de la entidad, incluidas las actividades de control, que sean relevantes para dichos riesgos.[9]
  11. Apoyo de un Experto externo para obtener mejores evidencias: La Norma Internacional de Auditoría –NIA– 620 se refiere a los aspectos que debe tener en cuenta el auditor cuando decida recurrir al trabajo de otro experto para fortalecer sus evidencias. Esta guía es importante pues aunque el auditor y el contador de una organización deben tener conocimiento del tipo de negocio, no están obligados a manejar los conocimientos técnicos propios de la operación y por tal motivo pueden llegar a requerir en algún momento el apoyo de otro profesional.

Son muchos los casos en que un auditor puede verse en la necesidad de contar con el apoyo de otro profesional en un área diferente a la contable y financiera; los casos más generales podrían ser:

Considerando que la opinión del experto es de referencia pero no constituye opinión en el informe de auditoría, así como lo establece los párrafos 14 y 15 de la NIA 620 explican que la opinión del experto externo deberá constituir una referencia para la construcción de la opinión del auditor encargado de la revisión de la información financiera de la entidad; sin embargo, tal opinión no podrá incluirse directamente en el informe de auditoría a menos que una disposición legal o reglamentaria lo requiera o que el auditor considere que dicha información es de suma relevancia para la comprensión de la opinión, y en tales casos indicará explícitamente en el cuerpo de su informe que la mención realizada no reduce su responsabilidad con relación a la opinión manifestada.

Entonces de acuerdo a lo indicado anteriormente, enfoquémonos en como actúa un Profesional como Experto en asuntos de Fraudes para apoyar una Auditoria de Estados Financieros.

  1. El profesional debe ser capaz de entender y conocer el negocio (su cultura, entorno económico, sus ejecutivos claves, historia, antecedentes económicos, información de opinión pública)
  2. Realizar un plan de entendimiento y recorrido (entrevistas), acompañado de Auditores Financieros, para profundizar el entendimiento global sobre los posibles escenarios de Fraude que pudiesen existir en la organización.
  3. Retroalimentarse con todo el equipo de Auditoria (Auditoria Financiera, SOX, Control Interno, etc…), porque con ellos deberá interactuar en los procesos de búsqueda de evidencias ante hechos detectados.
  4. Instruir y capacitar a los Auditores del equipo, en temas de Fraudes, con el fin de entender la importancia de una Auditoria Financiera con propósitos especiales y no tradicionales.
  5. Confeccionar una matriz de escenarios de Riesgos de Fraudes de manera estándar (que puedan aplicar en cualquier negocio), segmentado por partidas contables. Es decir, escenario sobre el Efectivo, Clientes, Inventario, etc… y compartir a los Auditores para que pongan énfasis en sus Auditorias sobre sus partidas materiales.
  6. Realizar Auditoria a través de la data del cliente (Base de datos), sobre criterios de búsqueda, para determinar operaciones inusuales o sospechosas, con ello entregar resultados a Auditores para apoyar en proceso de búsqueda y solicitud de evidencias o sustentos.
  7. Procesar análisis de Fraude Ocupacional, sobre las personas dentro de la organización (principalmente claves), en donde se pueda determinar conflicto de intereses, apropiación indebida, sobornos, etc… En este punto es importante estar alineado con el Auditor de Nomina.
  8. Sobre los ejecutivos, socios y/o gerentes, se recomienda indagar en ellos de manera pública, me refiero a antecedentes que existan en medios públicos (googlear), con el fin de evidenciar alguna conducta que signifique una sospecha o un riesgo para el negocio. Para esto también existen plataforma de análisis de identidad y antecedentes personales.
  9. Toda la información obtenida, y que es lo más importante, manejar de manera confidencial y segura, pues esta será el sustento y evidencia en el informe del profesional Experto. Es importante precisar, que sobre una Auditoria Financiera, con apoyo experto en temas de Fraudes, las opiniones o conclusiones no pueden emitir un juicio sobre los mismos, pues el fin principal es dar recomendaciones a la Administración sobre hechos que no están siendo controlados o no habían sido evidenciados.
  10. La conclusión del profesional Experto, permitirá apoyar en el dictamen y opinión de auditoria sobre debilidades o riesgos existentes sobre Fraudes, pero como se dijo anteriormente, no para dar un juicio sobre ello. Esto permitirá, una vez informado a la Administración, tomar decisiones administrativas y/o judiciales si fuese el caso.
  11. Espero que este tiempo que le he dedicado en escribir este artículo, sirva para entender un poco la importancia de dar énfasis a la Auditoria de Fraudes en una Auditoria de Estados Financieros. Obviamente, quizás por tiempo, no pude extender más para no dilatar la lectura.

[1] NIA 200, apartado 13.I

[2] NIA 200, apartado 15

[3] NIA 240, apartado 5 al 8

[4] NIA 200, “Objetivos globales del auditor independiente y desarrollo de la auditoría de conformidad con las Normas Internacionales de Auditoría”, apartado A51.

[5] NIA 200, apartado A51.

[6] NIA 240, apartado A22.

[7] NIA 315, apartado 25.

[8] NIA 240, apartados A28-A30.

[9] NIA 240, apartados A31-A32.